Lon niños no necesitan padres gigantescos, sino seres humanos que hablen su lenguaje y que sean capaces de penetrar en sus corazones.
Los buenos padres dan regalos,mientras que los padres brillantes dan todo su ser.Este hábito de padres brillantes contribuye a desarrollar en sus hijos: AUTOESTIMA, PROTECCIÓN EMOCIONAL, CAPACIDAD DE MANEJAR LA PÉRDIDA Y LA FUSTRACIÓN Y DE FILTRAR LOS ESTÍMULOS ESTRESANTES, DE DIALOGAR, DE ESCUCHAR.
Los buenos padres alimentan el cuerpo, mientras que los padres brillantes alimentan la personalidad. Este hábito de los padres brillantes contribuye a desarrollar en sus hijos, seguridad ,capacidad de liderazgo,coraje, optimismo, la superación del temor y la prevención de conflictos.Se preocupan por el alimento que enriquece la INTELIGENCIA Y LAS EMOCIONES.
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